El próximo sábado me caso, si, así como lo oyeron, para las próximas elecciones del 2 de julio seré un hombre casado. Que dijeron, ya convenció a Belinda! pues no; voy a casarme con la que ha sido mi novia durante los últimos 5 años, y sin embargo me siento completamente indeciso.
Nuestra relación ha tenido grandes altibajos y hemos estado a punto de terminar en inumerables ocasiones, aunque a últimas fechas las cosas se han tornado un poco más calmadas. Después de 5 años sin embargo, creo que nuestra relación se ha enfriado, ya no siento lo mismo por ella que cuando empezamos hace 5 años, me pregunto si esto será normal. ¿será que lo que sentimos ha evolucionado? ¿se habrá terminado? o quizás nunca existio, no lo sé.
Ya sé que para este momento aquellos perdidos que me esten leyendo y que hayan seguido más o menos este blog, se estarán preguntando, bueno y que onda con Belinda? A ella sigo viéndola practicamente dos veces por semana, pero únicamente en plan de amigos, esto a pesar de todo lo que han leído sobre ella. Aún me siento increíblemente atraído hacia ella y creo que se ha desarrollado un cierto cariño entre los dos, sé que yo también soy importante para ella.
Tal vez suene cursi, pero ella es lo primero en lo que pienso al levantarme y a lo largo del día se aparece constantemente en mis pensamientos, quizás se haya vuelto una obsesión, al grado tal que el día de hoy, estimados lectores, al despertarme estaba soñando que estabamos en su consultorio, entre muchas otras personas.
Mi novia por supuesto no conoce a Belinda y jamás ha escuchado de ella, aunque Belinda sabe perfectamente de ella, así como yo estoy más o menos al tanto de lo que pasa con su esposo. De lo que sí no estoy seguro es de si su esposo sabe de mí.
De alguna forma me las he ingeniado para ocultar la existencia de Belinda, aunque aquellos hombres que lean esto sabran que para esto lo que sobran son formas, he llenado de detalles a Belinda, le he llevado el desayuno, le he dado regalos y cada semana le dedico un par de horas, todo esto sin que nadie se haya dado cuenta. Ella por su cuenta, ha venido a visitarme a casa en un par de ocasiones y en una de esas me regaló un paquete de chocolates rellenos de Khalúa, que por cierto estaban muy buenos.
Hoy me veré con Belinda para nuestra clase de Inglés y aún tengo pendiente preguntarle de su presunto embarazo y contarle que pienso casarme, sé que estará feliz por mí, y quiero ver cual es el panorama para nuestra incipiente relación, ya puedo imaginar lo que estan pensando de mí en este momento, pero la verdad es que no quisiera perderla, lo que me queda por hacer quizás es incorporar a Belinda en mi nueva vida