BELINDA
El primer post que escribà en este blog hablaba brevemente sobre mi primera cita con el dentista y sobre la sorpresa que me lleve al darme cuenta de que el doctor, era más bien una hermosa chica. Casi dos meses después de esa primera cita, aún sigo yendo a consulta y mi tratamiento esta a punto de terminar, pero el motivo de este post no es contarles los detalles del mismo, sino de las novedades acerca de la doctora.
Antes que nada, averigüe que su nombre es Belinda (nada que ver con la otra Belinda, ya que mi doctora tiene como 27 años y la otra seguro que ni siquiera en mayor de edad) y tal y como dije en ese primer post, es una persona muy agradable y bastante atractiva.
Junto a Belinda, trabaja la "Sra. Lupita" que le ayuda a preparar los materiales y curaciones para el dÃa a dÃa, a mà sin embargo me da la impresión de que más que ser Técnico Dental, Lupita esta ahà para "cuidar" a la doctora. La relación entre ellas es muy familiar, como si se conocieran de años y gracias a que se la pasan charlando durante la consulta, me he enterado de muchas cosas sobre Belinda. Sé que es muy apegada a sus papás y que los fines de semana los pasa en casa o de paseo con ellos. Asà me enteré tambien de que acaba de casarse.
Cita tras cita, creo haber ganado terreno. Al principio me hablaba de usted, mientras que yo insistentemente me dirigÃa a ella de forma más informal, hasta que hace algunas semanas por fin se animó a tutearme y ahora hasta me llama por mi diminutivo.
En las primeras citas, nuesta charla se limitaba a los procedimientos a los que me someterÃa, y ahora recien hemos entrado más al terreno personal, sobre todo el dÃa de ayer en que mientras ajustaba una pieza que iba a colocarme empezó a platicarme de algunos cosas de su vida personal.
Justo en el momento en que Lupita salio del consultorio para atender a un proveedor, la charla se torno más interactiva; me habló sobre sus papás, de su hermano y de su esposo. Dijo que en realidad no estaba completamente convencida de haberse casado y extañamente (según mi parecer) dijo que en ocasiones el carácter de su esposo era más bien frÃo y empezó a numerar algunos de los defectos que encontraba en él. Me enteré también de que su familia viene de Veracruz y de que a ella le gusta salir a bares y restaurantes, mientras su esposo prefiere quedarse en casa. Yo en mi infinita sabidurÃa acerca de las mujeres
empecé a echarle el clásico choro mareador y entre otras cosas, me quejé de que en la ciudad en la que nos encontrábamos no habÃa ningún buen restaurante o bar y se me ocurrió preguntarle si conocÃa el Beer Factory, su respuesta fue un "aay, no cuando vamos Toñin?" (d'oh, acabo de revelar mi identidad secreta) al menos creo que eso fue lo que escuché, y yo sin poder contestar, porque justo en ese momento puso un puñado de instrumentos en mi boca
Algunos minutos después ya no encontré la forma de seguir con el hilo de la conversación porque empezó a hablar de otras cosas y Lupita regresó al consultorio.Ahh, pero olvidaba algo, el Lunes pasado, que fue el dÃa que me enteré que se habÃa casado, invite a las dos a desayunar a mi casa, bajo el pretexto de que el fin de semana irian unos amigos de visita y que iba a cocinar Cochinita Pibil, que por cierto es mi especialidad, y que me gustarÃa que me dieran el visto bueno. Mé dijeron que no podÃan salir del consultorio en horarios de trabajo, pero, que porque no desayunabamos ahÃ, yo acepté no muy convencido, pero asà quedamos. La noche del sábado al salir del trabajo (@#%$#&& me hicieron venir el sábado en la tarde al trabajo) vi que habÃa un mensaje en mi teléfono, al escucharlo me di cuenta de que era Belinda y decÃa que después de todo, sà vendrÃan a mi casa a desayunar este Lunes! asà que ya se imaginaran.
El dÃa de ayer, me levante más temprano de lo normal, recogà la casa y preparé la mesa. A las 10:00 am fui al consultorio por ellas y me recibieron con la noticia de que estuvieron esperando a que les regresara la llamada para ponernos de acuerdo y poder vernos más temprano para asà ir a mi casa. F@ck! y yo que habÃa dejado la cafetera encendida. Por supuesto que les dije que no habÃa problema y que si querÃan podÃan ir después del trabajo a comer. Después de estar dos horas con la boca abierta, termino la consulta y quedamos en que irian a las 2:00 de la tarde. AsÃ, regresé a mi casa a esperar a que dieran las 2, y cuando al fin llegaron, estuvieron DOS minutos en la casa y Belinda dijo que le daba mucha pena, pero que debÃa regresar a su casa con su marido. Al final no solo no comimos nada, sino que hasta tuve que repartir la poca Cochinita Pibil que me quedaba, para que pudieran probarla. La verdad me sentà decepcionado y lo malo es que hasta me quede sin desayunar. Lo bueno es que no me habÃa quedado tan bien la cochinita.
Bueno, por lo pronto me quede como el perro de las dos tortas.
Por favor ya no me dejen escuchar "Cool" de Gwen Stefani, bueno solo una vez más...


